Depresión y melancolía

Depresión y melancolía

Todo mundo padece de vez en cuando melancolía, ya sea un periodo de varios días o una semana en que todo parece girar en un círculo vicioso. Esta situación se supera y la persona reanuda su vida normal. No obstante, padecer melancolía significa un problema, por lo que a continuación se enumeran algunas medidas que pueden tomarse para evitarla.

Padecer melancolía no es lo mismo que sufrir depresión clínica. La melancolía es un fenómeno temporal y habitualmente desaparece después de un breve lapso. La depresión es un problema médico persistente que puede ser tratable. Aunque suele mejorar finalmente, a falta de tratamiento persiste muchos meses o más. La persona deprimida encuentra, si acaso, poco placer en la vida. Alguien que está deprimido puede no poseer energía, se siente insignificante o culpable sin razón alguna, encuentra dificultades para concentrarse o se muestra irritable. La persona deprimida suele despertar después de unas cuantas horas de sueño.

Puede tener cambios de apetito, ya sea comer más o menos que lo usual. A veces, quien está deprimido experimenta una sensación de desesperanza o incluso considera la posibilidad del suicidio (véase la página 190). La persona con depresión puede tener alguno de estos síntomas, la mayoría o todos. La siguiente lista muestra los signos distintos de la depresión y la melancolía:

Signos de depresión

  • Falta de vigor persistente.
  • Tristeza prolongada.
  • Irritabilidad y cambios oscilantes del estado de ánimo.
  • Sensación recurrente de desesperanza.
  • Opinión negativa continua del mundo y otras situaciones.
  • Apetito excesivo o inapetencia.
  • Sensación de falta de valía o de culpabilidad.
  • Incapacidád para concentrarse y referir trastornos de la memoria.
  • Despertar a hora temprana por la mañana de manera recurrente y mostrar otros cambios en los hábitos del sueño.
  • Incapacidad para disfrutar de las actividades placenteras.

Signos de melancolía

  • Sentir tristeza durante unos cuantos días; pero realizar de manera normal las actividades cotidianas.
  • Falta ocasional de vigor o cambios leves de los hábitos de sueño.
  • Capacidad para disfrutar ciertas actividades recreativas.
  • Peso estable.
  • Sensación de desesperanza que se supera con rapidez.

Autocuidados de la melancolía

Si el estado de ánimo corresponde a la columna de la melancolía previa, se recomienda lo siguiente:

  • Compartir los sentimientos con otras personas. Comentarlos con un amigo de confianza, el cónyuge o un familiar o clérigo. Ellos pueden brindarle apoyo, orientación y otras perspectivas.
  • Permanecer más tiempo en compañía de otras personas.
  • Participar en actividades que hayan interesado en el pasado, sobre todo las placenteras
  • La práctica regular de ejercicio moderado puede mejorar el estado de ánimo.
  • Obtener reposo adecuado y comer de manera balanceada.
  • No emprender demasiadas actividades al mismo tiempo. En caso de tener tareas importantes por realizar, dividirlas en otras más pequeñas. Establecer objetivos que puedan lograrse.
  • Buscar oportunidades para ayudar a alguien menos afortunado.



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Un comentario en Depresión y melancolía

  1. Michael Dice:

    hola buenas tardes ‘ sufro de melancolía y quisiera buscar ayuda intensa a quien puedo dirigirme !

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