Detección del cáncer cervical

Con el espéculo en su sitio, el médico gira una espátula de madera y luego un cepillo para obtener una muestra de células (1 y 2). Las células se aplican a un portaobjetos (3) para examinarlas con el microscopio.

Véanse las recomendaciones de evaluación del cáncer mamario en la página 141. Las pruebas de evaluación del cáncer cervical incluyen el frotis de Papanicolau y la palpación pélvica. Con el frotis de Papanicolau, se detecta 95% de los cánceres cervicales cuando todavía son curables.

El cáncer cervical o cervicouterino evoluciona con lentitud, frecuentemente durante un lapso de 10 a 20 años. Se inicia con cambios en la células de la superficie del cuello del útero. Los médicos describen estas células anormales como precancerosas. Pueden convertirse en cancerosas con el paso del tiempo.

Los cambios tempranos en el tamaño, forma o número de células superficiales se denominan displasia o lesiones escamosas intraepiteliales. Algunas de estas anormalidades desaparecen espontáneamente, mientras que otras se incrementan o adquieren mayor anormalidad. Los estados precancerosos por lo general no producen síntomas, ni siquiera dolor. Los médicos no coinciden en relación a la frecuencia con que deben practicarse los frotis de Papanicolau, por lo que debe convenirse con el médico tratante la mejor alternativa. Los lineamientos para una estrategia de evaluación eficaz en relación con costos incluyen los siguientes:

  • Frotis de Papanicolau inicial a los 18 anos o al iniciar la vida sexual.
  • Repetir la prueba cada 1 a 3 anos.
  • Después de 3 pruebas consecutivas con resultados normales, la mujer y el médico pueden optar por realizarlas con menor frecuencia.
  • En mujeres sometidas a histerectomía total debida a una enfermedad benigna, resultan innecesarias las pruebas de Papanicolau.

Las mujeres con riesgo elevado deben ser objeto de pruebas más frecuentes. Existe riesgo elevado si:

  • Se inició la vida sexual en la adolescencia, en especial si se tuvieron numerosos compañeros sexuales.
  • Actualmente se tienen dos o más compañeros sexuales.
  • Se ha padecido una enfermedad transmitida sexualmente, incluidas las verrugas genitales.
  • Han habido resultados anormales de los frotis de Papanicolau o se tiene antecedente de haber padecido cáncer.
  • Se consume tabaco.

Confiabilidad de la prueba de Papanicolau

La prueba de Papanicolau es un estudio de evaluación que dista de ser perfecto. En ella, pueden pasarse por alto células anormales, lo cual genera resultados negativos falsos. Por este motivo, es importante la realización periódica de esta evaluación. Los resultados pueden ser imprecisos por las razones siguientes:

  • La paciente elimina las células anormales por la actividad sexual o por duchas vaginales antes de realizar el examen.
  • El médico no logra recolectar células de toda el área cervical, con lo cual pasa por alto células anormales; no se extienden correctamente sobre el portaobjetos, o no se “fijan” las células de manera inmediata y correcta.
  • El técnico de laboratorio o patólogo no identifican células anormales. Un técnico que evalúa más de 70 muestras diarias puede cometer errores porque su trabajo requiere concentración intensa, lo cual puede llevar a la fatiga.



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