Vómitos espontáneos que no me permiten comer

Estaba resfriada normalmente, tos, mocos un poco de congestión y hasta ahí bien. Fui a trabajar, ya que trabajo de noche y bebí mucha agua, unos 5 botellines. Al final de la jornada me empecé a encontrar mal, sentía presión en la boca del estómago y náusea, así que fui al baño y vomite (sin inducirlo, nada de dedos en la garganta ni nada). Me empecé a encontrar peor y peor así que me fui a casa y una vez llegada allí, no me dio tiempo ni de subir las escaleras que esta vez fue un vomito más grande y espontaneo.

Una vez terminado lo ignoré y me puse a dormir. 2 horas más tarde me despertaron las náuseas de nuevo y de nuevo un vomito incontrolable, vuelta a dormir, y una hora más tarde la misma historia; náuseas que me despiertan, en este caso con el impulso de vomitar ya no había ninguna sustancia más que la bilis y un poquito de sangre. Volví a la cama y no le di importancia. Al día siguiente me sentía muy débil y estuve comiendo sopa.

Dos días después encontrándome ya mejor intente volver a comer, pero con cada comida me venían náuseas, y me desperté un par de veces en la noche con náuseas. Seguí comiendo normal ignorando la sensación de estar llena y las náuseas hasta que al tercer día después del primer incidente, ingerí una mínima cantidad de alcohol que me provoco vomito al poco tiempo, a lo que decidí beber coca cola por la cantidad de azúcar y cafeína (ya que estaba en una fiesta), la cual mi cuerpo rechazo igualmente y al poco rato me provoco también el vomito. No estoy embarazada ¿así que podría ser?

Otros Antecedentes:

  • No.

Sexo:

  • Femenino.

Edad:

  • 19 años.



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