Cirugía refractiva

Si está cansado de usar anteojos o lentes de contacto, puede ser de los millones de personas que están considerando una nueva alternativa cada vez más popular: la cirugía refractiva para corregir la curvatura de la córnea. La cirugía puede corregir la visión lejana, la miopía y el astigmatismo, aunque no puede ayudarlo con la presbiopía — la disminución de la visión de lectura que generalmente empieza cuando llega a los 40 años de edad.

El número de cirugías aumenta anualmente. Para tener una idea, de aproximadamente 400,000 realizadas en 1998 aumentaron a 800,000 en 1999 y a 1,000,000 aproximadamente en 2000. El notable aumento de popularidad se debe en parte a las campañas intensas de mercadotecnia y en parte a la eficacia de la cirugía — realmente permite a mucha gente dejar los anteojos o los lentes de contacto. La cirugía podría ser especialmente atractiva si tiene un trabajo entre el polvo y usa lentes de contacto, o si entra y sale mucho en clima frío y tiene que usar anteojos que se nublan. Cuando nada o practica esquí en el agua, los anteojos pueden ser imprácticos o imposibles de usar.

Sin embargo este tipo de cirugía tiene riesgos. Si está contento con sus anteojos o lentes de contacto, puede decidir mejor no tomar estos riesgos.

Cirugía LASIK

Aproximadamente a 9 de cada 10 personas que tienen cirugía refractiva se les practica un procedimiento comprobado llamado LASIK, abreviatura de “queratomileusis in situ asistida con láser”. Este procedimiento es actualmente el estándar de oro de la corrección quirúrgica de la miopía. La cirugía tarda sólo 10 a 20 minutos, y el rayo láser se utiliza generalmente menos de un minuto.

Se aplican primero gotas para adormecer el ojo. Enseguida el cirujano utiliza un delicado instrumento de corte llamado microqueratomo para cortar un colgajo circular de tejido del centro de la córnea. Este colgajo, todavía unido a la córnea, es del tamaño y forma aproximada de un lente de contacto. El cirujano dobla este colgajo para no interferir con la cirugía y utiliza un láser especial para remodelar las capas de la córnea por debajo del colgajo — removiendo una capa microscópica cada vez. Una computadora que lee un mapa topográfico de la córnea dirige el rayo láser para remover tejido en donde es necesario.

El láser es conocido como láser excimer, o láser frío, porque vaporiza el tejido sin causar lesiones por calor. Más bien deshace las uniones moleculares. El haz de luz de energía es absorbido en el tejido vaporizado sin dañar el cristalino, el iris o la retina, ni otras estructuras del ojo.

Si tiene miopía el láser recorta capas del centro de la córnea para aplanar la forma de domo. Si tiene visión lejana el láser recorta un anillo en forma de dona para producir un curvatura más pronunciada. Y si tiene astigmatismo, el láser hace más suave la distorsión de la curvatura de la córnea.

Después de esta breve remodelación, el cirujano regresa el colgajo corneal a la posición sobre el área tratada y coloca una protección transparente sobre la córnea. Usted usa este escudo de protección durante la noche. El colgajo se reinserta rápidamente en la córnea sin necesidad de suturas.

Queratectomía fotorrefractiva

Otra cirugía utilizada con igual éxito es la queratectomía fotorrefractiva (PRK, por sus siglas en inglés). En lugar de remodelar las capas internas de la córnea, el cirujano usa el láser excimer para remodelar la superficie corneal exterior. Después de remover la delgada capa epitelial protectora de la córnea, el cirujano hace más plana o aumenta la curvatura de la córnea. La capa epitelial vuelve a crecer pero sigue la nueva forma de la córnea.

Con cualquiera de los procedimientos, puede esperar estar en el consultorio médico 1 a 2 horas. Las citas de seguimiento son en un día, una semana, un mes y un año rutinariamente.

Beneficios y desventajas de la cirugía

La cirugía permite que aproximadamente 70 por ciento de las personas con miopía alcancen una visión sin problemas (denominada “20/20”) sin lentes correctores. Y más de 90 por ciento alcanzan por lo menos una visión “20/40”, que es la visión requerida generalmente para pasar un examen de la vista para una licencia para conducir. Estudios más recientes muestran que estos porcentajes están aumentando, signos de avances de la tecnología y de la habilidad quirúrgica.

La visión funcional — la capacidad para realizar la mayoría de actividades de la vida diaria sin lentes correctores — regresa en 7 a 10 días después de la PRK y uno a dos días después de la cirugía LASIK. Los estudios muestran que dos meses después de la cirugía, la agudeza visual de las personas en que se ha praticado PRK es aproximadamente la misma que en las personas en que se ha practicado LASIK.

Cuando el efecto de las gotas que adormecen el ojo después de LASIK desaparece, puede tener una sensación arenosa en los ojos durante un día más o menos. Sin embargo, la cirugía LASIK es la menos dolorosa de las dos porque las terminaciones nerviosas expuestas de la córnea están cubiertas por el colgajo de córnea. Con la cirugía PRK el dolor puede ser mucho más intenso, dura varios días y algunas veces requiere analgésicos potentes.

Después de la cirugía LASIK aproximadamente 2 por ciento no ven tan claramente como antes del procedimiento. Este número disminuye a 1 por ciento con la cirugía PRK. Entre 5 y 15 por ciento de los operados requieren eventualmente una segunda operación para aumentar o hacer más nítida la visión. Otros posibles problemas que pueden aparecer después de la cirugía refractiva incluyen:

  • Aumento de la sensibilidad a la luz.
  • Más problemas con reflejos.
  • Visión nublada, que desaparece típicamente con el tiempo pero que puede continuar en algunas personas.
  • Disminución de la visión en la noche, con halos alrededor de las luces.
  • Intolerancia a los lentes de contacto.

Generalmente el costo de este procedimiento no es cubierto por el seguro médico.

¿Quién es candidato para cirugía refractiva?

Los candidatos típicos para cirugía LASIK o PRK son adultos sanos entre 18 y 55 años de edad, cuya visión no ha cambiado en el último año y que tienen miopía leve a moderada, visión lejana o astigmatismo. Puede no calificar si tiene sequedad de ojos, cataratas o algunos otros problemas de los ojos, o si está embarazada — la visión puede cambiar durante el embarazo.

La miopía debe ser menor de -14.00 dioptrías (-12.00 para la PRK). Esto puede ser con o sin astigmatismo entre -.50 y -5.00 dioptrías (-.75 y -4.00 para la PRK). Y la visión lejana no debe ser mayor de +6.00 dioptrías.

El cirujano querrá también que tenga expectativas reales respecto al procedimiento, lo que significa conocer los riesgos y comprender que la cirugía puede no dejarlo libre de la necesidad de lentes correctores. Los exámenes de elegibilidad requieren generalmente un mínimo de dos horas.

Cómo seleccionar al cirujano adecuado

Usted querrá un oftalmólogo experimentado que practique la cirugía — alguien con entrenamiento especial en el procedimiento, mucha experiencia y una tasa elevada de éxito. Empiece pidiendo recomendaciones al médico de atención primaria.

Una vez que identifica un posible cirujano haga las siguientes preguntas. Usted tiene sólo dos ojos, por lo que quiere tener mucho cuidado a quién se los confía.

  • ¿Cuánto tiempo tiene haciendo este tipo de cirugía? (Busque alguien con años de experiencia, no meses.)
  • ¿Aproximadamente cuantas cirugías ha practicado y cuántas realiza en promedio en una semana o en un mes? (Puede querer a alguien que haga varias cirugías cada semana y que haya practicado la cirugía cientos de veces.)
  • ¿Qué porcentaje de personas que ha tratado alcanzan una visión “20/20” sin lentes correctores? ¿Qué porcentaje alcanzan una visión de “20/40”? (Busque un cirujano cuyas cifras alcancen o superen el promedio de 70 por ciento de visión “20/20” y 90 por ciento de visión “20/40”.)
  • ¿Qué porcentaje de pacientes regresan para cirugía adicional ? (El promedio está entre 5 por ciento y 15 por ciento.)
  • ¿Cuáles son los riesgos y posibles complicaciones? (Si el médico garantiza que la cirugía eliminará la necesidad de anteojos o lentes de contacto, o que los riesgos son casi inexistentes, busque otro cirujano. No hay garantía. Y los riesgos son reales, con daño que algunas veces es irreversible.).

¿Qué hay en el futuro?

Para los que se cansan de los lentes correctores que a menudo no pueden corregir la visión totalmente, la disminución de los riesgos de la cirugía y la mayor tasa de éxito hace que el procedimiento sea más atractivo. Y al continuar los avances en la tecnología, junto con la habilidad de los cirujanos, los riesgos probablemente seguirán disminuyendo. Algunos investigadores están anticipando que en la década siguiente, un mejor mapeo detallado de los ojos por la computadora permitirá a los cirujanos hacer la corrección de la visión todavía más predecible y más precisa.




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