¿Cómo puede tratarse la hiperplasia prostática benigna?

Hasta hace muy poco tiempo, el único tratamiento contra la HPB era la intervención quirúrgica. Si los síntomas no son muy graves, la mayoría de los hombres sólo quiere asegurarse de que su estado no es crítico y que les aconsejen sobre la ingestión de una cantidad determinada de líquido, tomarse el tiempo suficiente para vaciarla vejiga o aprender a convivir con estos síntomas leves.

¿Por qué no se aplica un tratamiento en todos los casos? El riesgo de que se produzcan efectos secundarios está presente en cualquier tratamiento (ya sea farmacológico o quirúrgico), y si los síntomas son leves éstos podrían ser peores que la propia afección. Las operaciones de próstata tienen un alto porcentaje de éxito si el paciente ha padecido síntomas graves, pero muchos hombres con una sintomatología leve quedan insatisfechos con el resultado.

La intervención quirúrgica sigue siendo el método más eficaz para tratar la HPB y resulta esencial en casos de retención de orina, o si la obstrucción ha provocado insuficiencia renal. Cuando las pruebas revelan una obstrucción grave la intervención quirúrgica es la única solución.

¿Cómo puede tratarse la hiperplasia prostática benigna? Urología

La resección extirpa la parte central de la próstata dilatada para que la orina fluya bien por la uretra.

Comparadas con otros tipos de cirugía, las intervenciones quirúrgicas de próstata son muy seguras. Los hombres que presentan trastornos muy graves pueden someterse a una intervención quirúrgica de este tipo sin sufrir, pero si el paciente es mayor o no goza de buena salud no es muy recomendable que pase por el quirófano.

La necesidad de una intervención depende de la gravedad de los síntomas. A menos que la operación de próstata resulte esencial porque la salud esté en riesgo (lo cual no es frecuente), el urólogo planteará la situación al paciente y dejará la decisión final en manos de éste.

Tipos de intervención quirúrgica

Las primeras intervenciones quirúrgicas de próstata se realizaron mediante el sistema de cirugía «abierta», es decir, la extracción de una parte agrandada de la glándula por medio de incisión quirúrgica. Incluso hoy en día, si la glándula es muy grande, los resultados de esta operación son muy positivos.

Antes de la Segunda Guerra Mundial, los urólogos estadounidenses empezaron a realizar una intervención quirúrgica denominada resección transuretral de la próstata, o RTU. Fue una de las primeras intervenciones quirúrgicas de agresividad mínima y, en la actualidad, casi todas las operaciones de próstata son de este tipo. El urólogo examina la próstata a través de un aparato que se introduce por la uretra (resectoscopio) y utiliza un bucle metálico que transmite una corriente eléctrica baja para realizar los cortes. Una vez que la próstata agrandada se ha seccionado puede cauterizarse cualquier vena también con el impulso eléctrico, de manera que se abre una cavidad en el centro de la glándula para que la orina pase con facilidad.

Aunque se realiza un corte en el esfínter que rodea el cuello de la vejiga, el cirujano procurará no dañar el esfínter externo de la vejiga, situado bajo la próstata. Por lo general, el control de la orina tras una RTU es bueno. La cavidad que queda dañada tras la intervención se recubrirá en poco tiempo de una capa protectora llamada epitelio.

La intervención quirúrgica suele durar una media hora, y se realiza con anestesia general o epidural. Muchos cirujanos utilizan en la actualidad una pequeña cámara para observar la intervención quirúrgica en un monitor, lo cual permite al paciente presenciar la intervención en el caso de que lo desee.

El paciente que va a someterse a una RTU suele ingresar el día antes. Se le somete a una serie de pruebas físicas, le hacen un análisis de sangre, una radiografía de tórax, y otras pruebas. El urólogo y el anestesista hablarán con él sobre la intervención quirúrgica y le darán a escoger entre la anestesia general o la epidural; aunque si el paciente padece una grave afección pectoral no se aconseja la anestesia general.




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2 Comentarios en ¿Cómo puede tratarse la hiperplasia prostática benigna?

  1. CARLOSACASTILLO Dice:

    Buenas tardes me opere de la de una RTU de prostata por segunda ocasion. hace 6 semanas la recuperacion fue normal hasta la 4 a. semana, la quinta semana note que al orinar el chorro era fuerte pero delgado, empeze con un ligero ardor picazon y dolor al empezar a orinar. Fui a consulta medica 10 dias despues. El medico me indico que tenia una ligera infeccion,y me receto Nitrofurantoina 100 mg por siete 7 dias
    Mi pregunta es normal que el chorro de orina salga delgado, porque al retirar
    la sonda despues de la cirugia era fuerte y grueso el chorro de orina.
    O se me esta obstruyendo el conducto de la uretra. Agradeceria sus commentarios de antemano gracias

  2. ernesto barbieri Dice:

    me opere de próstata ase 30 días orino normal hasta el final que me arde cuando termino y me salen unas gotas de sangre es normal.la operación fue de rtup.

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