Como tratar la Diarrea

Este trastorno desagradable afecta a los adultos 4 veces al año en promedio. Consiste en excretar heces fecales reblandecidas y acuosas, frecuentemente acompañadas de dolor abdominal. Son numerosas sus causas, muchas de ellas no graves. La más frecuente es una infección viral del aparato digestivo. Las bacterias y parásitos también pueden causar diarrea. Estos microorganismos hacen que los intestinos pierdan agua y sales excesivas en la forma de diarrea.

La náusea y vómito pueden preceder a la diarrea causada por una infección. Además, es factible sentir retortijones, dolor abdominal y otros síntomas semejantes a los de la influenza, como fiebre leve, músculos doloridos o acalambrados y dolor de cabeza. Las infecciones bacterianas e infestación por parásitos a veces se acompañan de heces sanguinolentas o fiebre intensa. La diarrea infecciosa puede ser muy contagiosa. Es factible contraer una infección viral por contacto directo con una persona infectada. Los alimentos y agua contaminados con bacterias o parásitos también pueden diseminar las infecciones diarreicas.

La diarrea puede ser efecto colateral de numerosos medicamentos, en especial los antibióticos. Asimismo, el sorbitol y manitol, edulcorantes artificiales que se usan en la goma de mascar y otros productos sin azúcar, pueden causar diarrea. Se calcula que 40 a 50 por ciento de las personas sanas tienen dificultades con la digestión de estos endulzantes. La diarrea crónica o recurrente también puede ser la manifestación de un problema médico subyacente más grave, como las infecciones crónicas o la enfermedad intestinal inflamatoria.

Autocuidados

Aunque molesta, la diarrea causada por infecciones generalmente desaparece por sí sola, sin antibióticos. Los medicamentos de venta sin receta (como Imodium o Kaopectate) pueden disminuirla, sin que aceleren la recuperación. Se sugieren las medidas siguientes para prevenir la deshidratación y reducir los síntomas mientras se inicia la recuperación:

  • Beber por lo menos 8 a 16 vasos (1.8 a 3.8 litros) de líquidos claros, como el agua, bebidas gaseosas claras o caldos, gelatina, jugos y té ligero.
  • Añadir paulatinamente alimentos semisólidos y de bajo contenido de fibra, a medida que se normalicen las evacuaciones. Probar con las galletas saladas, tostadas, huevos, arroz o pollo.
  • Evitar durante varios días los productos lácteos y alimentos grasosos o muy condimentados.
  • Evitar la cafeína y nicotina.

Atención médica

Se recomienda consultar al médico si la diarrea persiste más de 1 semana o existen signos de deshidratación (sed excesiva, boca seca, orina mínima o ausente, debilidad intensa, mareos o desmayos). También debe buscarse atención médica si se presentan dolor abdominal o rectal intenso, sangre en las heces fecales, temperatura mayor de 38.3°C o signos de deshidratación pese a ingerir líquidos suficientes.

Es factible que el médico prescriba antibióticos para abreviar la duración de la diarrea causada por algunas bacterias y parásitos. Sin embargo, no en todos los casos de diarrea de origen bacteriano se requiere tratamiento con antibióticos y estos son inútiles contra la diarrea viral, que es el tipo más común de diarrea infecciosa.

Cuidados infantiles

La diarrea puede ser causa de deshidratación en los lactantes. Se aconseja consultar al médico si la diarrea persiste más de 12 horas o el bebé:

  • No moja un pañal en más de 8 horas.
  • Tiene temperatura mayor de 40°C.
  • Tiene sangre en las heces.
  • Tiene boca seca o llora sin lágrimas.
  • Está inusualmente somnoliento o no reacciona a los estímulos.



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