Como tratar la Fatiga

Casi todo mundo experimenta fatiga en algún momento. Es natural sentirse cansado después de un largo fin de semana de reparaciones en el hogar o de pasar un día ajetreado con los hijos o en la oficina. Este tipo de fatiga física y emocional es normal, y habitualmente puede restablecerse la energía con el reposo o el ejercicio. Sentir cansancio todo el tiempo o agotamiento abrumador plantea la posibilidad de que haya algo más que la simple fatiga. Sin embargo, cuando la fatiga no se acompaña de otros síntomas, es frecuente que no pueda identificarse una causa específica. Un motivo usual de fatiga crónica es no practicar ejercicio con regularidad (desacondicionamieto físico). Este problema puede resolverse fácilmente con el incremento gradual de actividades y el inicio de un programa de ejercicios físicos.

La fatiga puede ser el resultado de padecer trastornos físicos o emocionales. La fatiga física suele ser más intensa al final del día y a menudo se resuelve con una noche de sueño reparador. La fatiga emocional suele ser de mayor intensidad por la mañana y tiende a mejorar conforme transcurre el día.

Causas frecuentes

Entre las causas habituales de fatiga física están las siguientes:

  • Hábitos de alimentación deficientes.
  • Falta de sueño.
  • Desacondicionamiento físico (“no estar en forma”).
  • Calor excesivo en el hogar o centro de trabajo.
  • Exceso de monóxido de carbono en el ambiente.
  • Medicamentos de uso común, como los analgésicos, algunos fármacos contra la tos y el catarro, antihistamínicos y otros antialérgicos, y pastillas para dormir o los que se usan contra la enfermedad por movimiento (cinetosis).
  • Fármacos de prescripción, entre ellos los tranquilizantes, relajantes musculares, sedantes, píldoras anticonceptivas y medicamentos para control de la presión sanguínea.
  • Deshidratación.

La fatiga también puede ser uno de los primeros síntomas de los trastornos siguientes:

  • Disminución del.número de glóbulos rojos de la sangre (anemia).
  • Actividad disminuida de la glándula tiroides (hipotiroidismo).
  • Diversas infecciones crónicas o agudas.
  • Enfermedades cardiacas.
  • Trastornos del sueño.
  • Desequilibrios electrolíticos (cuando son elevadas o bajas las concentraciones de sales en la sangre, como el sodio, potasio y otros minerales).
  • Cáncer.
  • Diabetes.
  • Alcoholismo.
  • Artritis reumatoide.

Muchos de estos padecimientos se acompañan de otros síntomas, como los dolores musculares y de otros tipos, náusea, fiebre, disminución de peso, sensibilidad al frío o falta de aire.
Entre las causas habituales de fatiga emocional se incluyen:

  • El trabajo excesivo, en especial si resulta difícil negarse a realizar actividades.
  • Aburrimiento o falta de estímulo por parte de la familia, las amistades o los compañeros de trabajo.
  • Una crisis existencial importante (pérdida laboral o conyugal), mudanzas o dificultades familiares.
  • Depresión.
  • Soledad.
  • Problemas emocionales pasados no resueltos.
  • Represión de la ira en vez de su expresión.

Autocuidados

Antes de acudir con un profesional de la salud, considere la posibilidad de que la fatiga se relacione con una causa identificable y corregible con alguno de los cambios de vida siguientes:

  • Duerma adecuadamente por la noche6 a 8 horas de sueño ininterrumpido.
  • Procure algunos momentos de descanso. Pida a otros que le ayuden.
  • Organice su agenda de trabajo y determine la jerarquía de sus actividades.
  • Descanse y relájese. Haga algo divertido.
  • Realice más ejercicio, incrementándolo gradualmente. Camine en vez de sentarse a ver la televisión. En caso de que su edad sea mayor de 40 años, consulte a su médico antes de iniciar un programa de ejercicio más intenso.
  • Aumente su exposición al aire fresco tanto en la casa como en el trabajo.
  • Lleve una dieta equilibrada. Evite los alimentos con alto contenido de grasas.
  • Disminuya su peso corporal en caso de existir sobrepeso.
  • Beba líquidos en abundancia (1.8 o más litros de agua diarios, para prevenir la deshidratación).
  • Revise sus medicamentos (de prescripción o de venta sin receta) para determinar si la fatiga es un efecto indeseable de los fármacos mismos.
  • Deje de fumar.
  • Reduzca o elimine el consumo de bebidas alcohólicas o de las que contengan cafeína.
  • En caso de enfrentar problemas en el trabajo, busque formas de resolverlos. (Vea Cómo controlar el estrés, en la página 210, y Cómo evitar el estrés en el trabajo, en la página 216.)

Atención médica

Si la fatiga persiste a pesar de que repose lo suficiente y con duración de 2 semanas o más, quizá signifique que es un problema que requiere atención médica. Consulte al médico.

Cuidados infantiles

Los niños y adultos jóvenes pocas veces se quejan de fatiga. En caso de que suceda habitualmente, es común que haya infección aguda o en desarrollo. Consulte al médico.




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