El esófago: su fucionamiento y las enfermedades que lo afectan

El esófago forma parte del tubo digestivo y, por tanto, es un tubo hueco que transporta el bolo alimenticio desde la faringe hasta el estómago. El esófago está localizado justo detrás de la tráquea. En el adulto, el esófago mide aproximadamente 25 cm de largo y tiene una longitud media de entre 20 y 27 cm. En el adulto normal, el esófago posee un calibre de aproximadamente 18 mm en su punto más estrecho.

El esófago presenta movimientos activos, las paredes musculares del esófago se contraen para empujar la comida hacia abajo, facilitando que llegue al estómago. Para que este tránsito resulte más sencillo, el esófago presenta unas glándulas que segregan moco, lo que facilita el tránsito del bolo alimenticio. Al igual que el resto del tubo digestivo, el esófago consta de diferentes capas:

  • La mucosa: es la capa interna del esófago. La mucosa se divide a su vez en dos partes: las células escamosas que están en contacto directo con la superficie. La lámina propia situada por debajo.
  • La muscular de la mucosa: (muscularis mucosae) es una capa de tejido muscular que se sitúa justo por debajo de la mucosa.
  • La submucosa: aquí es donde se encuentran las glándulas secretoras de moco .
  • La muscular propia: (muscularis propria) es la línea situada debajo de la submucosa. Esta capó muscular es la que produce los movimientos de forma rítmica y coordinada para conseguir que el bolo alimenticio transcurra a través del esófago desde la faringe hacia el estómago.
  • La adventicia: es la capa más lejana del esófago formada por tejido conectivo.

El esófago presenta las siguientes partes anatómicas:

  • El esfínter esofágico superior (E.E.S.): es un músculo que se encuentra en la parte superior del esófago y que se relaja para permitir su apertura logrando que pase la comida o el líquido.
  • El esfínter esofágico inferior (E.E.I.): comunica el esófago con el estómago y controla el paso de la comida desde el esófago hacia el estómago. Como el estómago segrega sustancias ácidas para la digestión, el esfínter esofágico inferior preserva al esófago de dichas sustancias que pueden dañarlo seriamente. Existen alimentos que disminuyen la presión del esfínter esofágico inferior: el café, las, grasas, el chocolate, etc. El tabaco también disminuye la presión de este músculo.

Los trastornos del esófago están en relación con las alteraciones de la mucosa y con los movimientos que presenta para lograr que el bolo alimenticio progrese hacia el estómago.

Patólogias del esófago

  •  Odinofagia y disfagia: problemas de la deglución

La odinofagia es el término científico que se emplea para describir la deglución dolorosa. Las causas fundamentales de odinofagia son las infecciones (debidas a hongos como la Cándida o a virus como el citomegalovirus). Otras causas son la perforación del esófago, los tumores (de características benignas como los lipomas o cancerígenas) que disminuyen el canal de paso de los alimentos produciendo dolor y la úlcera péptica de esófago.

Es un dolor que suele ser constante e intenso, aunque se intensifica con el paso de los alimentos.

El término disfagia se refiere a dificultad en la deglución con o sin dolor.

  • Trastornos de la motilidad del esófago

Como ya hemos comentado anteriormente, el esófago produce contracciones que generan unas ondas que permiten que progrese el bolo alimenticio hacia el estómago. Estas ondas suelen ser imperceptibles para el hombre. Sin embargo, existen trastornos en los que se producen espasmos u ondas de mayor intensidad que provocan sintomatología.

  •  Espasmo esofágico difuso: se producen espasmos esofágicos difusos con la deglución o estando el paciente en reposo. Se generan múltiples contracciones, intensas y prolongadas. El enfermo siente dolor torácico difuso y/o disfagia que puede irradiarse hacia la mandíbula o hacia la espalda. El tratamiento no suele ser excesivamente eficaz. Se prescriben diferentes tipos de fármacos sin que ninguno de ellos logre gran éxito.

Es importante que el médico tranquilice al paciente, incluso en ocasiones en las que los síntomas están muy exacerbados puede ser necesario sedar al enfermo.

  •  La achalasia: es el término con el que se designa a las contracciones excesivas del esfínter esofágico inferior que no se relaja adecuadamente, por lo que además se generan alteraciones motoras en todo el cuerpo del esófago. Afecta a ambos sexos en todas las edades. El dolor es muy intenso y existen ciertas complicaciones como las aspiraciones pulmonares por la retención en el esófago de alimentos y saliva. El tratamiento acaba pasando por la cirugía en numerosas ocasiones.

 La regurgitación

Es la aparición, de manera espontánea, de contenido gástrico o esofágico en la boca sin ningún esfuerzo y sin ninguna sintomatología. Las causas que pueden producir regurgitación son:

  1. La achalasia.
  2. Los divertículos.

Lo más importante es encontrar la causa que produce la regurgitación y tratarla.

 Reflujo gastroesofágico

Es una enfermedad que consiste en la alteración de la mucosa esofágica con síntoma de malestar (como si estuvieran quemándonos). Se produce por el paso del contenido gástrico desde el estómago hacia el esófago. Es una enfermedad común y que aumenta con la edad de las personas. La causa viene determinada por la disminución de la presión del esfínter esofágico inferior, que no logra controlar este paso. En la hernia de hiato uno de los síntomas más frecuentes es el reflujo gastroesofágico.

Recomedaciones

  • Evite el sobrepeso.
  • Debe dejar de fumar.
  • Evite la ropa ajustada que aumenta la presión intraabdominal y facilita el paso del contenido gástrico al estómago.
  • No mantenga el tronco flexionado hacia abajo durante tiempos prolongados.
  • Realice comidas ligeras y habituales en vez de una comida muy copiosa.
  • Evite comidas y bebidas que le reagudicen los síntomas del reflujo gastroesofágico:
  • Cítricos, zumos de fruta, bebidas con gas, bebidas alcohólicas, chocolate, grasas, café y menta. Estas sustancias disminuyen la presión del esfínter esofágico inferior.
  • Evite el estreñimiento. Consuma fibra.
  • No se acueste inmediatamente después de cenar. No coma en posición horizontal.
  • Debemos facilitar el tránsito del bolo alimenticio hacia el intestino con la posición vertical.
  • Si padece reflujo gastroesofágico, eleve la cabecera de la cama más de 20 cm. Esto puede hacerlo colocando calzas sobre las patas de las camas que se encuentran donde la cabecera.
  • Consulte con su médico los síntomas que presenta y siga las indicaciones que le realice. Si le pauta un tratamiento médico, sígalo.

 




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