El reumatismo y los problemas renales

El riñón pocas veces es responsable de las manifestaciones reumáticas que padece el enfermo, pero algunas veces lo es. Por ejemplo, hay un grupo de enfermedades congénitas que son debidas a ciertos defectos en la filtración de la sangre para eliminar las sustancias que forman la orina. Con motivo de estos defectos la eliminación de algunas sustancias es excesiva, la de otras es escasa y esto produce unos «raquitismos» muy resistentes al tratamiento que comprometen gravemente la vida del enfermo.

Otras veces las personas mayores, especialmente varones, eliminan poco ácido úrico por el riñón. Como éste es el sitío por donde el ácido úrico sale del cuerpo en su mayor parte, el ácido úrico se retiene en la sangre, se acumula y cuando alcanza cifras superiores a la cantidad que la sangre puede mantener en solución, precipita en forma de cristales y produce ataques agudos e intermitentes de artritis aguda. Es la «gota». Comúnmente es sólo un mecanismo más en la retención de ácido úrico de los enfermos de gota.

Pero hay bastantes enfermedades reumáticas que pueden dañar el riñón. por ejemplo, la misma «gota». Los enfermos que no reciben un tratamiento adecuado o sólo se toman medio tratamiento (para el dolor). acaban arruinando la filtración del riñón y desarrollando una insuficiencia renal que será el fin de sus días. Los cálculos renales y los cólicos que producen. antes de llegar a esta situación de diálisis para la supervivencia, no fueron avisos atendidos a su debido tiempo para que hicieran caso al médico.

El «lupus» produce habitualmente lesiones renales en los capilares. pero no son siempre de la misma naturaleza y gravedad. Se necesita un estudio profundo del enfermo para acertar en el pronóstico de estas lesiones. Unas evolucionan bien y se toleran durante años y años con un tratamiento convencional. Otras son más serias y presentan una extensión más rápida o lesiones más profundas, aunque se controlan con un tratamiento específico. Otras responden peor y se agravan a pesar del tratamiento.

Las alteraciones producidas por la «poliartritis» en el riñón se observan en las arterias de mediano calibre, lo que quiere decir que las lesiones que se producen abarcan áreas más extensas y aunque también lesionan los capilares, que son los vasos más pequeños, la alteración de las arterias permite que puedan producirse lesiones por isquemia, infarto, trombosis o necrosis (muerte del territorio afectado) más amplias.

La «escleroderma», en cambio, no produce lesiones renales o bien las que produce son tan benignas que no llegan a amenazar seriamente la función renal. Sin embargo, cuando se producen, son graves, profundas y fulminantes, porque causan la muerte del enfermo en muy pocas semanas. De aquí la importancia de tomar en serio todos estos procesos, porque como hemos dicho tantas veces a lo largo de estos capítulos, el reumatismo es algo más que el dolor.

Aunque hay otras enfermedades menos frecuentes que también pueden producir daño en el riñón, hay que recordar dos fuentes importantes de alteración renal: la «amiloidosis» y la medicación. La amiloidosis aparece como complicación de algunas enfermedades reumáticas, especialmente si han evolucionado con largos períodos de inflamación no controlada. Produce una sustancia parecida al almidón que se deposita en diversos órganos que incluyen el riñón y produce una insuficiencia renal.

Algunos «medicamentos» pueden producir daño renal, al principio leve y reversible, más tarde importante y no reversible. Los procedimientos que hay para evitar que esto suceda son bien conocidos por el médico, pero no los conoce el enfermo que se trata por su cuenta, sin que nada ni nadie controle la tolerancia de los medicamentos y la evolución favorable o no de la enfermedad. Esto puede y debe evitarse en todos los casos.

Veamos algunos ejemplos

Don Juan es un hombre de cincuenta años que sabe que padece «gota» desde los cuarenta y cinco. Pero a él no le preocupa. Es hijo de padre con gota. Hermano de enfermo de gota y esta enfermedad ya es una institución en la familia. Pero es que él tiene una forma peculiar de gota. Por una razón misteriosa (y porque toma medicación a diario) no tiene ataques de gota. Se la descubrieron porque producía piedras en el riñón y siendo «de familia» se esperaba que después de comprobar el ácido úrico muy alto en la sangre y eliminación de piedras por la orina de ácido úrico, tendría ataques de artritis. La medicación lo impidió, pero él no ha querido tomar pastillas para el ácido úrico y cada pocos meses elimina varios cálculos.

Enrique tenía «espondiloartritis anquilosante» y con ella muchas desventuras. A los veinte años tuvo un esguince de tobillo y después de llevar un yeso durante mes y medio se encontró con el tobillo anquilosado. Después tuvo unas fiebres con dolor en la rodilla muy intenso y se encontraron con una infección al sacarle líquido y analizarlo. Con la inmovilización de la rodilla quedó también anquilosada. Poco a poco se convirtió en un hombre rígido con apenas movimiento en las manos y codos. Ultimamente se le hinchó la cara, los pies y las piernas. A los pocos meses de tratamiento ineficaz se le vio y pensando en una complicación rara y maligna se le mandó hacer una biopsia que confirmó: insuficiencia renal por «amiloidosis»

Angela era una joven de diecinueve años que tomaba diversos medicamentos para la migraña. Un día tuvo artritis en la muñeca y rodilla derechas, fiebre, mareos. Le había subido la tensión. Como le salieron unas manchitas en la piel con un ligero picor le mandaron a un servicio de alergia. De allí pasó a otro de piel. Entonces le hicieron una biopsia para averiguar la causa y el informe reveló que tenía «vasculitis leucocitoclástica». Para entonces ya tenía una insuficiencia renal. Por este motivo la ingresaron en cuidados intensivos. Un médico de allí vino a verme para contarme el caso. Le sugerí que podía ser «púrpura anafilactoide», que se confirmó. Pero nunca más volví a saber nada del caso.




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2 Comentarios en El reumatismo y los problemas renales

  1. MOISES HERNANDEZ NAVARRO Dice:

    SEGÚN LOS MÉDICOS NO TIENEN DEFINIDA LA CAUSA DEL REUMATISMO Y ESO SE DEBE A LOS INTERESES ECONÓMICOS QUE MANEJAN, NO NOS HAGAMOS TONTOS EL REUMATISMO INVARIABLEMENTE LO OCASIONA EL MAL FUNCIONAMIENTO DE LOS RIÑONES, YA SEA POR UNA AFECCIÓN VIRAL, ENDOCRINA U CUALQUIER OTRA EL RESULTADO ES EL MISMO LA FALLA MOTRIZ MUSCULO ESQUELÉTICA, CON LA RIGIDEZ MUSCULAR, SEDIMENTOS CALCÁREOS EN EL RIÑÓN, VÍAS Y PRINCIPALMENTE EN LAS ARTICULACIONES. ES TRISTE QUE LA MEDICINA Y QUIENES LA PRACTICAN SIRVAN A INTERESES PROPIAMENTE ECONÓMICOS Y NO EN BIENESTAR DEL PACIENTE. NO ES MAS QUE FALTA DE MORAL Y ÉTICA MEDICA COSA QUE LAS NUEVAS GENERACIONES DE MEDICO DESCONOCEN POR COMPLETO, LARGA VIDA A ELLOS ESPERO QUE SEA LARGA PARA QUE VIVAN CON LA VERGÜENZA EN SU CARA Y QUE QUIZÁS ALGÚN DÍA SUS PROPIOS HIJOS SE LOS REPROCHEN….QUE SIGA SU BUEN NEGOCIO Y A SALUD SRES. “MÉDICOS” SEGÚN???. CASUALMENTE SOLO DESARROLLAN TRATAMIENTOS NO CURAS….TRISTE SU PROFESIÓN, PENA ME DARIA SER UN PROSTITUTO DE LA MEDICINA……

  2. Ilma de la Cruz Cross Dice:

    ¿Qué relación existe entre los problemas renales y reumáticos y el Síndrome de Ehlers Danlos?
    Gracias.

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