Enfermedades y trastornos de los ojos: Retinopatía Diabética

La diabetes afecta el cuerpo de la cabeza a los pies. Esto incluye los ojos. La complicación más frecuente y más seria de los ojos en la diabetes es la retinopatía diabética. Retinopatía es el o médico para el daño de los capilares (vasos sanguíneos diminutos) que nutren la retina. Estos vasos sanguíneos están a menudo afectados por los altos niveles de azúcar en la sangre asociados a la diabetes.

Mientras más tiempo tenga diabetes, mayor probabilidad tiene de desarrollar retinopatía diabética. Después de tener diabetes tipo 1 (antes llamada diabetes juvenil o insulinodependiente) durante 20 años, casi todos los pacientes que tienen este trastorno presentan cierto grado de retinopatía. Después del mismo número de años, más de 60 por ciento de pacientes con diabetes tipo 2 (antes llamada diabetes de inicio en el adulto o no insulinodependiente) tienen cierto grado de retinopatía. Inicialmente la mayoría de las personas con retinopatía [diabética presentan sólo problemas leves de la visión. Pero el trastorno puede agravarse y amenazar la vista. La retinopatía diabética es la causa número uno de ceguera legal en adultos en Estados Unidos.

La amenaza de ceguera es atemorizante. Pero hay más esperanzas que alarma. Con la detección y el tratamiento tempranos, el riesgo de pérdida grave de la visión por retinopatía diabética es menor de 5%. Y usted puede tomar medidas para proteger la vista si tiene diabetes. Empiece con un examen anual de los ojos. Haga lo posible por mantener un buen control del azúcar en la sangre y de la presión arterial.

Tipos

Hay dos tipos de retinopatía diabética. Generalmente ambos ojos están afectados, aunque la enfermedad puede estar más avanzada en un ojo que en el otro.

Retinopatía diabética no proliferativa: La retinopatía diabética no proliferativa (RDNP), también llamada retinopatía diabética de fondo, es una etapa temprana de la enfermedad. Es el tipo más frecuente de retinopatía y los síntomas son a menudo leves.

En la RDNP las paredes de los vasos sanguíneos de la retina se debilitan. Diminutos abultamientos llamados microaneurismas protruyen de las paredes de los vasos. Los microaneurismas pueden empezar a tener fugas, derramando líquido y sangre en la retina. Al progresar la RDNP, aparecen otros signos de daño. Estos incluyen zonas de fibras nerviosas hinchadas, llamados exudados cotonosos porque parecen mechones esponjosos de algodón.

La RDNP leve puede no afectar la capacidad para ver claramente. Los problemas con la visión por RDNP más grave son generalmente resultado del edema de la mácula (edema macular) o del cierre de capilares que reduce el flujo a la mácula (isquemia macular). Cuando la mácula no puede funcionar adecuadamente, la visión central disminuye. La visión periférica permanece normal.

Retinopatía diabética proliferativa: La retinopatía diabética proliferativa (RDP) es la forma más avanzada de esta enfermedad. Aproximadamente la mitad de la gente con RDNP muy grave progresa a RDP en 1 año. La retinopatía se vuelve proliferativa cuando crecen (proliferan) nuevos vasos sanguíneos anormales en la retina o en el nervio óptico. Los vasos sanguíneos crecen también en el vítreo, la sustancia transparente semejante a gelatina que llena el centro del ojo.

Este crecimiento anormal sigue al cierre generalizado de capilares en la retina debido a los niveles elevados de azúcar en la sangre. El trastorno puede causar pérdida de visión afectando tanto la visión central como la visión periférica. Los nuevos vasos sanguíneos pueden tener fugas de sangre en el vítreo, que enturbian o incluso bloquean la visión. Otras complicaciones incluyen desprendimiento de la retina debido a formación de tejido cicatricial y una forma de glaucoma asociada al crecimiento de vasos sanguíneos anormales en el iris.

Signos y sínmatos

En las etapas tempranas más tratables de la retinopatía diabética, generalmente no hay síntomas visuales ni dolor. La enfermedad puede incluso progresar a una etapa avanzada sin ningún cambio notorio en la visión.

Los síntomas de la retinopatía diabética pueden incluir:

  • “Arañas,” “telarañas” o diminutos fragmentos que flotan en la visión
  • Estrías oscuras o una película roja que bloquea la visión
  • Pérdida de visión, generalmente en ambos ojos, pero más en uno que en el otro
  • Visión borrosa que puede fluctuar
  • Una mancha oscura o vacía en el centro de la visión
  • Deficiente visión nocturna
  • Dificultad para ajustarse de la luz brillante a la luz baja

Causas

Si tiene diabetes, el cuerpo no produce o no utiliza el azúcar (glucosa) adecuadamente. El azúcar en la sangre es vital para la salud porque es la fuente principal de energía para las células. Pero demasiada azúcar al la sangre puede causar muchos problemas. Por ejemplo, daña los apilares que llevan nutrientes a órganos y tejidos como el cerebro, los Nervios, los riñones y los ojos.

El daño a la retina por el azúcar elevada en la sangre ocurre cuando se forman microaneurismas en las paredes de los vasos sanguíneos eyueños. Las paredes de los vasos sanguíneos se vuelven porosas, dando salir líquido a la retina. La fuga extensa puede dejar depósitos de material graso en la retina. Cuando ocurre edema en la mácula, la visión puede reducirse o volverse borrosa.

Al debilitarse sus paredes, los vasos sanguíneos pueden cerrarse, reduciendo el flujo de sangre y privando a la retina de oxígeno. Esto puede precipitar la retinopatía diabética proliferativa cuando en la retina privada de ocígeno crecen nuevos vasos sanguíneos.

Desafortunadamente estos vasos sanguíneos nuevos no aportan a la retina un flujo sanguíneo normal. En su lugar, pueden producir otras complicaciones.

Hemorragia en el vítreo. Los nuevos vasos sanguíneos pueden sangrar (hemorragia) en el vítreo. Si la cantidad de sangre es pequeña, puede ver sólo unos cuantos puntos oscuros o flotadores. En casos más graves, la sangre puede llenar completamente la cavidad del vítreo y bloquear toda la visión.

La hemorragia en el vítreo por sí misma generalmente no causa pérdida permanente de la visión. La sangre desaparece eventualmente del ojo ? habitualmente en unos meses ? y la visión regresa a su claridad previa, a menos que la retina esté dañada.

Desprendimiento de la retina por tracción. Los nuevos vasos sanguíneos se acompañan a menudo de crecimiento de tejido cicatricial. El tejido cicatricial eventualmente se retrae. Al retraerse tracciona la retina de la pared posterior del ojo. Esto causa áreas en blanco o borrosas en el campo de visión.

Glaucoma neovascular. La proliferación de vasos sanguíneos en la retina puede acompañarse de crecimiento de nuevos vasos sanguíneos anormales en el iris. Esto puede interferir con el flujo normal de liquido fuera del ojo y hace que la presión se acumule en el ojo. El resultado es el glaucoma neovascular, una complicación seria de la retinopatía diabética que puede causar dolor, pérdida de visión y si no se trata con éxito, la pérdida del ojo.

Factores de riesgo

Las personas con diabetes tienen riesgo de retinopatía si tienen diabetes tipo 1 o tipo 2. El riesgo aumenta mientras más tiempo dure la enfermedad. Esto coloca a las personas con diabetes tipo 1 en riesgo especialmente elevado porque habitualmente se vuelven diabéticos a una edad joven. Si tenía más de 30 años de edad cuando desarrolló la diabetes el riesgo es menor, pero en las personas de este grupo la retinopatía puede ser el primer signo de diabetes. Independientemente de la edad, si necesita aplicarse insulina, el riesgo de retinopatía es mayor.

Otros factores de riesgo de retinopatía diabética incluyen:

  • Deficiente control del azúcar en la sangre
  • Enfermedad renal
  • Presión arterial elevada
  • Grasas de la sangre elevadas (niveles elevados de colesterol de lipoproteínas de baja densidad y triglicéridos).
  • Embarazo. Las mujeres con diabetes tipo 1 que se embarazan tienen aproximadamente un 10 por ciento de riesgo de desarrollar RDNP. Las mujeres con RDNP cuando se embarazan tienden a presentar progresión de la enfermedad, aunque pueden mejorar después del parto. Menos de 10 por ciento de mujeres embarazadas con RDNP leve desarrollan RDP.
  • Obesidad
  • Infecciones

Diagnóstico

Un concepto equivocado frecuente en la gente con diabetes es “Si yo puedo ver bien, no hay nada malo con mis ojos”. Es una falsa confianza. La mayoría de las personas que pierden la vista por retinopatía diabética lo hacen porque no buscaron atención médica temprana. Vale la pena repetir: Si tiene diabetes, está en riesgo incluso si no tiene ningún problema de visión aparente. Por esta razón, es esencial el examen de los ojos regularmente.

¿Cuándo y qué tan a menudo necesita exámenes de los ojos?

La Academia Estadounidense de Oftalmología recomienda el siguiente programa:

  • Las personas en quienes se establece el diagnóstico de diabetes antes de los 30 años de edad, deben tener un examen integral de los ojos cuando la diabetes ha estado presente 5 años o cuando la persona tiene 10 años de edad, lo que ocurra primero.
  • Las personas en quienes se establece el diagnóstico de diabetes a los 30 años de edad o después, deben tener un examen inicial de los ojos cuando se establece el diagnóstico.
  • Las mujeres con diabetes que están embarazadas o planean un embarazo deben tener un examen de los ojos antes del embarazo o en el primer trimestre, y posteriormente cada 3 meses.

Después del examen inicial, las personas con diabetes deben tener un examen de los ojos cada año, a menos que tengan trastornos de los ojos que requieran vigilancia más frecuente.

Vea pronto al médico si tiene dolor en los ojos y están enrojecidos, si la visión disminuye o ve flotadores o luces brillantes intermitentes. Si se encuentra retinopatía diabética, el tratamiento depende de la gravedad del trastorno y de si la visión está actualmente deteriorada amenazada por cambios en la retina.




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