Homeopatía para tratar la gripe y el resfrío: Apis, Árnica y Arsenicum iodatum

Apis mellifica

El veneno de abejas encierra en su patogenesia aguda síntomas muy sugestivos del estado gripal. Se obtienen resultados excelentes con este remedio cuando los síntomas siguientes están presentes:

Magulladuras dolorosas de todo el cuerpo, hasta del cuero cabelludo, una gran sensibilidad a la presión hasta ligera; depresión y somnolencia; dolores de picaduras agudas, finas y súbitas aquí y allí; hinchazón de la cara; estado febril mezclado de escalofríos cuando hay movimiento, alternancias de calor seco y de sudor, empujado por fiebre hacia las 3 ó las 4 de la tarde.

Agravación por el calor ambiente con necesidad de aire y por las aplicaciones calientes. Hay ausencia habitual de sed: la orina es escasa o al contrario abundante pero pálida, acuosa.

Lo indispensable para la indicación de Apis es la gran sensibilidad del estado de magulladura, la presencia de picaduras agudas finas, la agravación por el calor ambiente.

Árnica montana

Árnica responde al cansancio gripal con dolor como si se hubiera recibido golpes, miedo de las conmociones, de ser tocado, sensación que la cama es demasiado dura. El enfermo está postrado, indiferente y dice que se siente muy bien. El remedio corresponde igualmente a las formas tóxicas, adinámicas.

Mal estado del estómago con vómitos que tienen el gusto de huevos podridos; cabeza y cara congestionados, extremidades frías. La tos aumenta el dolor general y hace gemir. Gripe que sobreviene después de excesos musculares o después de un traumatismo fuerte.

Lo indispensable para la indicación de Árnica es  el estado de cansancio como por golpes recibidos y un cierto estado de postración y de congestión de la cabeza.

Arsenicum iodatum

Este remedio esta indicado para una astenia marcada, la temperatura febril, el adelgazamiento rápido del enfermo y los fenómenos inflamatorios bastante intensos de las vías respiratorias altas: coriza con secreciones muy irritantes y calientes, inflamación del labio superior; irritación de la garganta que está como al rojo vivo y con enronquecimiento.

Una cefalea occipital se acompaña de gravedad (como si cayeran) de los globos oculares, los huesos malares están doloridos.

El enfermo esta oprimido y experimenta un calor ardiente en el pecho; el pulso es débil y rápido; hay un sudor nocturno a veces abundante, una sed, y a menudo una tendencia a la diarrea. Gripe en los sujetos delicados y flacos, con tórax insuficiente.

Lo indispensable para la prescripción de Arsenicum iodatum reside  en la debilidad con adelgazamiento, el carácter muy irritante de las excrecciones catarrales, la presencia de sudores marcados.




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