La miel: un alimento natural

La miel es un alimento azucarado natural que se elabora a partir de la recolección de néctar realizado por las abejas obreras,  las cuales le aportan con su saliva numerosas enzimas. Es el alimento natural más energético que existe. 

 Las características intrínsecas de cada miel, químicas, físicas y organolépticas, vienen determinadas por varios factores, por un lado las abejas productoras y por otro lado, de las flores visitadas.
Según la época del año, el clima, la zona, etc., cambiara también la característica producto.

Unas cien sustancias diferentes forman aproximadamente la miel. Aunque no han sido estudiadas  todas ellas, las podríamos dividir en dos partes según su procedencia. Algunas de las sustancias vienen del néctar de los vegetales y otras las aporta la propia abeja, como las hormonas.

Así depende de la cantidad de flores con que cuenten las abejas, la miel será mas vegetal o mas elaborada con sustancias de los propios insectos. En general se tiende a considerar que aquella miel que tiene más cantidad de elementos de las abejas es de mejor calidad y más útil desde el punto de vista medicinal.

Si la abeja no dispone de muchas flores para libar, el proceso de transformación del néctar en miel se vera muy enriquecido por sustancias que aporta el insecto. Cuando la floración es notable, se dispone de mucho néctar y su transformación en miel es más rápida.

La composición química de la miel es: 18% de agua, 80% de azucares, y 2% de diferentes productos (ácidos orgánicos, aminoácidos, proteínas, enzimas, sales minerales, vitaminas y polen).

En su composición existen numerosos tipos de azúcares siendo el principal la glucosa. Además existen distintos ácidos y enzimas

  • La miel es el alimento que más fermentos contiene: diastasa, invertasa, catalasa, peroxidasa y lipasa.
  • La miel es rica en vitaminas, están presentes, sobre todo, las vitaminas B2, B6, C, H y K. Las mieles más oscuras están mas cargadas de sales minerales contienen entre otras, potasio, yodo, calcio, magnesio, hierro, fósforo, azufre, cloro, manganeso, sodio y cobre.
  • Entre los ácidos orgánicos que encontramos en la miel están el málico, el vínico, el láctico, el oxálico, el fórmico y el fosforito, entre sus proteínas la xantofila, derivada de la clorofila.
  • Este producto puede servir tanto de alimento como de medicina, les iremos contando, mas adelante, todos los beneficios que nos aporta un producto elaborado por la naturaleza.



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