La peritonitis y sus causas

Las formas de contraer una peritonitis son 3:

  • A través de la pared gastrointestinal, cuando los jugos gastrointestinales caen en la cavidad abdominal.
  • A través de una herida traumática penetrante o quirúrgica.
  • A partir de un órgano intra-abdominal vecino al peritoneo, que se inflama y supura.

El peritoneo es un manto sedoso que recubre la superficie interna de las paredes abdominales y de las vísceras que en él se alojan. Por una de las 3 vías descritas puede depositarse en la cavidad abdominal: jugo gastroduodenal, si se perfora una úlcera localizada en el tramo; líquido intestinal, en caso de apendicitis perforada; bilis o incluso orina y, si se produce una herida o existe un órgano vecino enfermo, los gérmenes patógenos pueden alcanzar el peritoneo.

En todos estos casos aparece inflamación peritoneal, en general aguda y gravé. La presencia de heces, bilis, sangre o materiales de detritus facilita la contaminación y el desarrollo de los gérmenes que origina la peritonitis. La peritonitis es un cuadro médico grave y el diagnóstico tiene que hacerse con suma rapidez, porque el tratamiento es fundamentalmente quirúrgico, y a veces puede ser mortal. Los síntomas son: contractura de la musculatura abdominal, denominada vientre en tabla, dolor abdominal intenso, náuseas, vómitos, sed y fiebre.




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