Los efectos terapéuticos del Tai-Chi

En una sesión de Tai-Chi se realizan ejercicios de calentamiento y estiramientos suaves que nos van  proporcionando flexibilidad de una forma gradual. Los ejercicios de respiración incrementan la ventilación de los pulmones permitiendo al organismo liberar de forma más eficiente las toxinas y generar mas energía  beneficiando con esto a nuestro corazón.

  • Estos ejercicios están especialmente indicados para personas que padecen asma o en casos de tabaquismo.
  • El Tai-Chi se caracteriza por la realización de movimientos de torsión que refuerzan los tendones, las articulaciones y la estructura ósea, por lo que esta indicado en casos de artrosis.
  • Se realiza un trabajo constante de los músculos de la espalda y de la columna vertebral con lo que se puede hacer frente a lesiones como hernias discales y lumbalgias.
  • La práctica de la relajación de hombros y cuello alivia los dolores provocados por las contracturas musculares, que en estas zonas pueden producir mareos y cefaleas.
  • Efectúa un masaje suave de todos los órganos internos y de las capas de músculos y tejidos conjuntivos que reactiva el metabolismo.
  • Desarrolla la capacidad de trabajar concentrados sin tensión, ya que después de la práctica estaremos descansados y relajados, completamente revitalizados.
  • La práctica de la relajación nos enseñara a reconocer y liberar la tensión que acumulamos día a día y con la que convivimos sin ser conscientes de ello.

El hecho de que se trate de un arte marcial nos permitirá disponer de un guión sobre el que avanzar en un continuo desafío, al tiempo que mejora nuestro estado de salud. Poco a poco nos introduciremos en los conceptos de la filosofía oriental que nos conducirán por el camino de la longevidad basada en el cultivo de nuestra energía.




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