Propiedades del áloe vera

Nombre vulgar: Aloe

Nombre científico: Aloe vera (L.) Burm

Hábitat: Originaria de la. India, puede encontrarse naturalizada en el norte de Africa y más raramente en el sur de Europa.
Características: Planta perenne de la familia de las liliáceas de hasta 60 cm de altura. Hojas suculentas en roseta basal, lanceoladas, abrazadoras con el margen cubierto de espinas, glaucas y con tonos rojizos. Flores amarillas, acampanadas, colgantes, de hasta 2,5cm de longitud en espigas terminales sobre tallos cilíndricos, leñosos sin hojas. Fruto en cápsula.

Propiedades medicinales

Acíbar: De los áloes se utiliza el acíbar para la elaboración de productos medicinales. El acíbar se obtiene a partir de la savia de las hojas. Su extracción es muy antigua y se remonta a la época de los árabes. Se realiza un incisión y se recoge el líquido que rezuma de la misma.
Éste se condensa mediante calor y, una vez solidificado, sirve para realizar preparaciones que se presentan fundamentalmente en forma de extractos, polvo seco, tintura madre, cápsulas o comprimidos. De igual manera entra en la composición de muchos productos cosméticos. No suele tomarse la planta directamente, puesto que internamente, sino se respetan las dosis.

Uso interno

Digestivo y colagogo: En casos de inflamación del estómago, ácidez gástrica, gastritis y úlceras gástricas el acíbar tiene un potente valor recuperador de la mucosa gástrica, así como colagogodrenaje de la bilis.

Laxante y purgante: Esta propiedad se deba a la influencia de la aloína que aumenta los movimientos peristálticos del intestino.
Uso externo

Vulnerarlo: El acíbar posee propiedades antisépticas, bactericidas, antiinflamatorias, hidratantes y regeneradoras. Aplicado sobre la piel, resulta ser uno de los mejores remedios contra la curación de las heridas, llagas, úlceras, quemaduras, picaduras de insectos etc. de ahí que entra en la composición de muchas cremas para el cuidado de la piel, habiéndose demostrado su poder de curación en la psoriasis, acné juvenil. De igual manera se ha demostrado el poder de curación del jugo del aloe vera en la curación de la quemaduras producidas por radiaciones.

Se utiliza también como protector solar y regenerador de las quemaduras por exposición al sol. Es una de las mejores soluciones para el tratamiento de los orzuelos (Se puede utilizar directamente sobre la piel, una vez removida la epidermis, en forma de emplastos.
También existe la posibilidad de machacarla, convirtiéndola en pasta, una vez removida la fibra) (Otra posibilidad consiste en utilizar el gel de las hojas frescas que se obtiene cortando una hoja con un cuchillo bien afilado y, por la parte que no tiene corte, ir apretándola hasta obtener el líquido que puede aplicarse sobre la piel.)

Cuidado de las uñas: Mezclar un poco de gel de aloe y una crema de manos hidratante (puede servir la pulpa de la palta) Se puede aplicar una vez al día.

Dentífrico: El jugo de la planta posee un valor tonificante y astringente, resultando muy útil en casos de gengintivitis, aftas u otras
afecciones de la boca (enjuagues con el zumo de la planta diluido al 50 % en agua).

Amigdalitis: Igualmente podemos realizar gargarismos con la preparación anterior para combatir las anginas.

Recolección y conservación: Las hojas pueden recogerse cada 6 meses. Se debe retirar solamente unas 2 o tres hojas por planta.




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