Propiedades del pimiento

Nombre vulgar: Pimiento, pimienta.

Nombre científico: Capsicum annuum.

Es una planta de América de la familia de las solanáceas, al igual que la papa o el tomate. Su cultivo se encuentra prácticamente extendido por todo el mundo. Es especialmente importante en el este y sur de Asia, don-de su fruto forma parte de la cocina tradicional, apareciendo en multitud de platos.

Dentro de esta misma especie podemos encontrar variedades que van desde el pimiento verde dulce hasta los pimientos picantes. (Por todos conocidos son los pimientos morrones, las guindillas, los ajíes o chiles, etc.)

Los pimientos rojos constituyen una fuente impresionante de vitamina C, A y licopeno, constituyendose en uno de los alimentos desintoxicantes más importantes. Los pimientos, especialmente los pimientos rojos maduros, constituyen una fuente excelente de vitamina C, superando a los cítricos (naranjas, limones, pomelos, etc.) y siendo una de las plantas del mundo que posee más cantidad, después de la acerola (Malpighia glabra L) o del escaramujo (Rosa canina), por lo tanto son un alimento esencial para los que buscan una dieta desintoxicante.

Es igualmente importante esta vitamina para la adecuada absorción del hierro, del calcio o de otros aminoácidos. De igual manera ayuda en la curación de las heridas. Su deficiencia provoca una debilidad general en el organismo, manifestada en síntomas como cabello frágil, encías que sangran, heridas que no cicatrizan, perdida del apetito etc.

Es especialmente interesante comer este fruto en épocas de convalecencia, después de haber pasado alguna enfermedad porque ayuda a incrementar las defensas. De igual manera, y especialmente cuando está bien maduro y rojo, contiene, junto a los tomates, un componente denominado licopeno que constituye, al lado de la vitamina C, uno de los mejores
antioxidantes, encargados de descontaminar el cuerpo y liberarlo de la influencia negativa de los radicales libres.

Su contenido en betacarotenos es muy alto, inferior a la zanahoria, pero superior a la mayoría de los frutos. Al igual que el componente anterior ejerce un gran poder antioxidante. (Ver más información sobre este componente). Igualmente, siendo ricos en triptófano, su ingestión ayuda a combatir los síntomas de la depresión.

Los pimientos estimulan el apetito, especialmente los pimientos picantes o chiles. Los pimientos dulces o picantes tienen bastante mala fama de ser muy ” indigestos”, lo cual no es cierto. Es verdad que los debemos masticar bien y que muchas veces la mala digestión de este fruto no se debe a él mismo, sino a su mala combinación con otros alimentos. Curiosamente y, frente a esta opinión generalizada, los pimientos crudos son mas digeribles que los cocidos y además favorecen la digestión al estimular los jugos gástricos y biliares.

Incluso los pimientos picantes han demostrado tener un efecto positivo en la prevención de úlceras de estómago. El mismo componente picante (capsaicina) protege las membranas gástricas y parece impedir el desarrollo de úlceras tal como se ha demostrado en numerosos experimentos en animales. Dentro las propiedades adecuadas del pimiento para el aparato digestivo hemos de mencionar también sus propiedades antidiarreicas y antivomitivas.

Por su alto contenido en agua resultan muy adecuados en dietas de adelgazamiento, siempre y cuando los comamos crudos, en ensalada, combinados con tomate, lechuga, cebolla, etc. También resultan excelentes y extraordinariamente ligeros cuando los comemos asados a la brasa. Además de su riqueza en agua, su gran dotación en fibras crea en nuestros estómagos una gran sensación de saciedad, lo que permite pasar un buen periodo de tiempo sin ingerir otros alimentos, dado que ellos se van asimilando poco a poco.

Esta misma fibra arrastra los residuos fecales del intestino, evitando putrefacciones y actuando de laxante, por lo que, ademas de ser recomendados para aquellos que quieran perder peso, también serán muy convenientes en aquellos que sufran de estreñimiento. Igualmente se ha demostrado como la ingestión de pimientos picantes incrementa el metabolismo y ayuda a eliminar grasas.

Si se quiere dar a nuestra comida un toque de exotismo, podemos hacer uso de las guindillas o de la pimienta roja que se obtiene del pimiento dulce bien maduro, una vez se ha secado y molido. La cocina árabe y oriental hacen un uso muy habitual de estas variedades que, además de darle un toque muy colorido a las comidas, incrementan su sabor y despiertan el apetito, manteniendo al mismo tiempo todas sus propiedades alimentarias. Aunque hay que recordar el uso de estos preparados con estómagos sensibles. El pimentón o pimienta de cayena parece resultar efectiva en la cicatrización de las úlceras. La razón parece ser que esta substancia incrementa la producción de mucus que recubre la mucosa intestinal protegiéndola. Se puede añadir esta especia a las comidas u optar por el uso de 1 cápsula durante las 3 comidas principales.

El pimentón y los pimientos picantes, por su contenido en salicilatos y capsaicina, poseen propiedades analgésicas, siendo muy adecuados para calmar los dolores de las enfermedades reumáticas, neuralgias o dolores postoperatorios. Un remedio popular externo consiste en mezclar pimentón con un poco de sal y disolverlo en agua. Colocándolo con una gasa encima de las articulaciones doloridas durante una hora, más o menos, nos aliviará del dolor. Afecciones de la piel, como la psoriasis, el herpes, etc. Una manera mejor de conseguir sus efectos es ingiriendo estos alimentos en nuestras comidas. Los pimientos picantes se han utilizado y se siguen utilizando ampliamente como remedios naturales. Se emplean en casos de congestión bronquial, como expectorantes para librar los pulmones de mucosidades, artritis, etc.




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