¿Qué es la Leishmaniasis?

La Leshmaniasis es una infestación sistémica ocasionada por un protozoo, transmitido por un mosquito.

Afecta vísceras, piel y mucosas. El parásito existe en tres formas clínicas:

  1. Leishmaniasis Visceral o Kala azar producida por Leismania donovani.
  2. Leishmaniasis Cutánea del viejo mundo producida por Leishmania mayor.
  3. Leismaniasis Mucocutánea producida por la Leishmania braziliensis o mexicana, llamada del nuevo mundo.

Transmisión

Se contagia por medio del mosquito. Una vez que el microorganismo se encuentra en estado de  promatisgotes. En este estado el microorganismo por medio de su flagelo se desplaza a la faringe y estructura bucal del mosquito, desde donde son depositados por la picadura a un nuevo huésped que habitualmente es un mamífero. Una vez inoculados los promastigotes se transforman en parásitos intracelulares amastigotes.

Cuadro Clínico

La mayor parte de los infectados por L. visceral no presenta síntomas y el período de incubación dura de 1 a 5 meses. Se caracteriza por anemia, visceromegalia, ataque al estado general, hemorragia de las mucosas y fiebre.

L. Visceral es mortal si no se trata; puede ocasionar confusión diagnóstica con malaria, fiebre tifoidea o tuberculosis. En casos menos agresivos el paciente permanece vivo de 1 a 2 años, presentan hiperglobulinemia, anemia, leucopenia y el color de la piel toma un aspecto gris pizarra que le da el nombre característico a la enfermedad.

La L. donovani infantum puede ocasionar síndrome disenteriforme de mucha gravedad, además de neumonía.

La lesión producida por L. Cutánea del viejo mundo corresponde a una pápula eritematosa costrosa que al caer, deja una lesión ulcerosa de bordes engrosados, irregulares y salientes que cura entre 3 y 18 meses; puede confundirse con micosis, neoplasias, sífilis, etc.

L. espundia del Nuevo Mundo provoca lesiones características de la piel que pueden encontrarse en las estructuras mucocartilaginosas del tabique nasal o pabellón auricular.

Farmacoterapia

Antimoniales pentavalentes como el estivogluconato sódico (pentostan o triostan): 20 mg/kg./día i.m. o i.v. , máximo 800mg/día por 20 días.

Esetionato de pentamidina: 2 a 4 mg/kg./día i.m. cada 3 a 4 días por 15 dosis, ocasionalmente en pacientes que no responden al tratamiento anterior.

Amfotericina B: 1,5mg/kg/día en dosis alternas por 15 días, cuando las lesiones son resistentes a los compuestos antimoniales.

Ketoconazol: en dosis completa de 400 a 600 mg/día por 4 semanas, en casos severos se podrá efectuar esplenectomía.

Efectos secundarios: vómitos, bradicardia, urticaria, cambios inespecíficos en el ECG, discrasia sanguínea y ocasionalmente hipotensión y puede reactivar una diabetes. Discrasia sanguínea: alteraciones vasculares producidas por distintas causas que originan hemorragias sistémicas y no sistémicas.




Califica este Artículo:
0 / 5 (0 votos)






Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *